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Es difícil sintetizar en pocas líneas la historia del
vidrio
y de sus técnicas a través de los siglos, pero, usted podrá profundizar su conocimiento por medio de la sección
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de este sitio.
El vidrio llegó a Veneza aproximadamente en el año mil.
Lo demuestra un documento del monje benedictino Fiolario que fabricaba ampollas para uso doméstico.
Gracias a sus relaciones comerciales con el oriente, Veneza
llevó a los máximos niveles los conocimientos de Egipcios, Fenicios y Sirios.
Hacia el año 1100 fue necesario trasladar los hornos a la cercana isla de Murano
(la antigua Amurianum) a causa de los problemas de contaminación y los riesgos de incendios que éstos
comportaban.
Nació y creció de esta manera la fama de
Murano and grew
donde las familias se transmiten, de generación en generación, recetas y secretos que nadie en el mundo ha podido igualar.
Murano se convirtió rápidamente en la capital mundial del vidrio, formando con él un binomio inseparable.
El vidrio está formado por una mezcla de arena silícea, óxidos y carbonatos. Existen infinitos tipos de vidrio en función de su uso. La elaboración manual del vidrio
exige que éste tenga características especiales
Murano,
con sus mil años de tradición vítrea, llevó a los máximos niveles la manejabilidad, la calidad intrínseca,
la pureza de la estructura física, la estabilidad y brillantez de los colores y la trasparencia,
características todas estas de los vidrios destinados a la elaboración manual.
Esta es la razón por la que la empresa KROMOS GLASS of Daniele Poletti
utiliza, para realizar sus joyas, solamente vidrio de Murano.
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